La “realidad”, a menos que tus ojos sean de niño
0Lo que sería mi segundo post en un día (14 de abril) terminó por ser un post del día del niño… jaja
Cuando era aún más pequeño, como muchos niños en el mundo, brincaba de una cama a otra, jugaba con palos de madera que podían tomar cualquier forma imaginable, dependiendo únicamente de la imaginación mía y de mis compañeros de juego (que, no eran muchos, en realidad)… podía divertirme con simples esferas de cristal, trozos de plastilina, bromitas de chicos…
Que mal que el tiempo cambie, ¿no?… ñaa! en realidad, no me arrepiento. La gran mayoría de las cosas divertidas que pasé durante la infancia las recuerdo con cariño y me encantaría que, ahora que soy un poquito mayor, sucedieran con más frecuencia. Pero tampoco me quejo de lo que ahora tengo
Jaja… la de recuerdos que vinieron a mi mente gracias a esa imagen! Cuando era pequeño, quería ser el Power Ranger azul (sí, ya se que el capitán era el rojo, pero eso no me importaba. El azul era lo máximo), ahora ya no los amo, pero conservo a mi superhéroe de dibujos animado favorito: El sorprendente Hombre Araña, trepando por las paredes, presintiendo lo que va a pasar, saltando entre edificios!!!…
Lo de la lava también aplica conmigo… fueron momentos muy divertidos, aquellos en los que a veces terminaría peleando con mis primos y con mis amiguitos, porque tengo don de gente, pero no tengo don de gente…
Ah! ni como olvidarlo: en kinder, con mis amiguitos de aquel entonces, un par de bancas de concreto podían tomar forma de Barco Pirata, si así lo deseabamos. Era gracioso cuando aquel a quien le tocaba ser tiburón debía caminar leeeeentooo, con la cabeza agachada, y hacer grandes círculos con los brazos. Solo así era posible que algunos se pusieran a salvo en el barco.
Puff! que momentos :D. Seguro que los tendremos en la memoria, guardados y cuidados por gratos y sabios años (=
Y bueno, ya que es día de los niños, y sigo siendo niño, en lugar de ponerme sentimental por las horribles cosas que pasan nuestros niños al rededor del mundo, y así formar parte del problema, propongo que salgamos a caminar con una enorme y hermosa sonrisa de idiota, que cerremos los ojos un momento y pensemos en las cosas que PARA CADA UNO valen realmente la pena. Señores, no hay que ser unos santurrones, pero sí hay que preocuparse por estar bien consigo mismo (ya sabes, poder reir a solas hasta llorar, verte al espejo y darte cuenta de que te amas -sí, yo me amo-…), y luego tal vez intentar algo por los demás.
Quiero ir a dormir, o mejor a ver una película, a ver que sale…
Si algún día un comentario no-mío llega a este post, ojalá que me cuente sobre las patoaventuras que tenía de pequeño, con las cajas, por ejemplo (=
P.D.1: Sigo haciendo lo del emparedado de crema de cacahuate.
P.D 2: Tengo cajas más o menos grandes, por si algún vato se anima y quiere hacer (él solo) lo del avión. O bien, unas un poquitito más grandes, por si alguna damisela me invita a hacer algo (no importa que no sea lo del avón) en ella.
P.D 3: =A= Aeromental está costandome encontrar el post donde pusiste la imagen ¬.¬… Pero guardé el URL en la netbook, lo pondré pronto :cerealguy:
Otra cosa que nuestros padres creen que inventaron: Dormir temprano (porque si no…)
0
Sentí ganas de levantarme e ir a hacer (deshacerme de, de hecho) pipi. Mientras me levantaba y dejaba la conversación con la Niña Zanahoria a espera de una respuesta sobre su loco amor por mis palabras, a Gabriel_Cabezón meditando sobre un nuevo truco en la línea de comanDOS, y tomaba mi teléfono para contestar un mensaje a Señorita.G, escuché uno de los apagadores/prendedores (de luz) cercanos a mi habitación. (Seguramente) mi padre se aproximaba.
Me levanté un poco más rápido, sin el vacilo –en este punto, me detengo a leer un artículo y decidir si va con be o con uve. Espero no estar demasiado mareado– común que seguramente habría en una situación menos embarazosa. Era cerca de media noche (así es, casi era hoy), y yo en la computadora. Me esperaba alguna clase de regaño.
Justo cuando mi padre se disponía a tocar la puerta, boto el seguro para abrirla y salir al baño, pero logró tocar. Nos topamos ahí, y, al notar el monitor prendido (garrafal error! para la otra lo apago, igual y hasta consigo apaciguar la furia padru/madrutina de mis padres…), me dice algo como:
No vayas a dormir tan tarde, porque mañana voy a ir a vender –dulces-, y vas a ir conmigo. Nos iremos temprano, porque hay que cargar.
Sí, apenas me la creí, pero pregunté la hora. Como si le hubiera rogado que fuese bastante temprano:
A las ocho saldremos de aquí.
Oh, bien. No me encuentro en posición de hacer algo más que asentir, y dirigirme al baño. ¡Maldita sea!
Me despido de Zanahoria y de Gabo. Debí hacer efectivas mis despedidas minutos atrás. Esto quizás no habría pasado si estuviese dormido, o fingido estarlo. Ja!
Entre mi paranoia y mis problemas existenciales, hasta creo que solamente vino a decir eso porque notó que sigo despierto. ¡A ver si así aprendo!
Sí, como ya estaba condenado, y hasta medio tristón, decidí “esto va a mi blog”. Y, helo aquí. Mi escrito, más feliz que yo. Yo, que enseñé un viejo truco en forma de comanDOS al pequeño Gabriel, conté parte de una historia a la Chica Odalys, y me dispongo a responder el fogoso mensaje de Srita Melgarejo.
Paranoico soy. Necesito un teclado y un mouse menos ruidosos, casi casi silenciosos. Si másd e alguno coopera a la causa, hasta prometo no rimar involuntariamente, tan seguido, en mis prosas.
Sin (ser a) propósito, imagen tomada de entrepadres, espero no se molesten. Los leo luego.
JustHost a prueba
5No soy, ni de lejos, el juez pesadilla para JustHost, seguramente mis blogs no exijan demasiado a lo que promete ser mi hosting para la vida. Pero no me importa! De todos modos, para mí es noticia, y de vez en vez comparto los aconteceres de mi vida, así que…
Noticia es por la quizás aparente traición. Si más de alguno recuerda aquel proyecto de Web Hosting Gratis Dosmilonce, podría resultarle medio raro que acabo de contratar una cuenta por un año con JustHost, ya saben, de esos hostings compartidos que te prometen todo ilimitado.
Bue!… Por el mundo hay crédulos de todo e incrédulos de todo, un claro ejemplo acá son los shared hosting, “all” unlimited. Ya saben, los típicos:
Ilimitado no existe, que si existiera, forobeta se cambiaría para allá.
Ilimitado es estafa, que si lo hacen así, no es negocioIlimitado = Dinero perdido. Ven a verme al rato, cuando te des cuenta que NADIE regala nada…
Y más blablabla del mismo estilo. Antes de continuar con JustHost, quiseira que nos acordemos de otro punto de discordia en Interné: Free Web Hosting. Y ya recordaron, los mismos pleitos:
Gratis no existe, sino de donde comen?
Gratis nada, NADIE regala nada…
Hagamos una pausa. No, no es spam, pero creo que un claro ejemplo del mal enfoque en ambos casos son los multiples resellers de web hosting free de Byet que hay por ahi (atinaron, Dosmilonce es uno de ellos). Yo invierto tiempo, y no cobro por tener ahi el reseller. Byet no me cobra por tener el reseller. Es “gratis”.
Lo que muchos alegan es que de algo se tiene que ganar, y no están equivocados, para nada.
Su servidor (me refiero a mi, no al computador) tiene la posibilidad de agregar código HTML al final de cada página de cada cuenta registrada bajo el reseller que “manejo”, y ya sabemos que entre otras cosas, se puede hacer algo de dinero con ciertos códigos HTML (publicidad, pues). Ahí está una de las formas en que yo puedo obtener ganancia.
Luego, Byet se dedica a vender hosting, y sin demasiada pena puede darse el lujo de ir por el mundo ofreciendo lo que serían “pruebas gratis”, que es lo que hace. De hecho, en cierta forma podemos decir que tiene gente trabajandole de a grapa (yo, por ejemplo), los resellers de hosting free que brindamos soporte básico a nuestros “clientes”, y bueno, cuando el host free les queda corto, la primer opción que considerarán seguro será Byet. (Incluso es una de las primeras que yo consideré). Ahí gana Byet.
Entonces, quedamos en que gratis sí es, aunque no todo. Vamos, que si quieres más y mejor, terminas pagando.
Luego, regresemos a JustHost: Ellos, como bastantes más, ofrecen Espacio en disco Ilimitado, Transferencia mensual (ancho de banda) ilimitado, Bases de datos MySQL, cuentas FTP, email…. muchas cosas, Ilimitado.
El truco? No, no hay truco. Bueno sí:
Sujeto a términos de uso razonable
Más o menos así rezan los términos y condiciones del servicio, que no muchos leemos.
Pero, en buena onda, no me parece que sea truco. Estás contratando un web hosting, no un hosting de archivos, me explico? No vas a montar un servidor para descargar películas en JustHost, porque no cabe dentro de lo que contrataste.
Luego, lo principal por lo que seguramente forobeta no se muda a JustHost, por ejemplo, será el limite de conexiones concurrentes al servidor de base de datos (50, creo recordar), fácilmente superado por un foro como aquel.
No que no había truco? Insisto, no lo hay. La cosa está en el enfoque de cada servicio. Yo mismo usé hosting free por buen rato (varios años), y sin quejas. De hecho me mudé a JustHost más por comodidad que por necesitar espacio o ancho de banda, ya saben como soy. El problema está en la interpretación de Ilimitado que cada uno pueda tener, y que ésta esté más o menos cerca de lo que realmente significa. En mi caso, significa que no van a suspender mi cuenta por generar un altisimo tráfico web, pero SÍ la suspenderán si, en el proceso, cargo la CPU correspondiente a mi web (y otras webs, porque es compartido) en más del 10% del total.
Recomendar? todavia no lo se. Aún no me arriesgo. La verdad es que prmete bastante, y no tengo quejas hasta el momento, pero tendré que ver como va con mis blogsitos antes de animarme a recomendarlo (=.
Ai si yu sun.
Sopa de habas
0Hace algún tiempo dejé este borrador guardado por ahí, seguro que algún día me sentaría a escribir, al menos, más que solo el título. ¿No sabes de que hablo? Ni te aflijas, no hace falta que me entiendas el día de hoy.
Cerca del fin de las vacaciones de invierno pasadas, acepté una propuesta de lo que podría decirse que es mi primer trabajo: Instalar un sistema de punto de venta en una mercería, y hacer el inventario inicial (claro, la tarea de contar tooodos y cada uno de los listones y estambres se supone que no es mía, gracias a la cordura de la dueña
).
Lo del trabajo no es muy relevante el día de hoy. No viene al caso, pero de ahí surge el título del presente post
.
(léase con la voz que Mauricio (yo) tendría a eso de los seis años, un casi típico niño norteamericano –pero, por fortuna, no estadounidense-, un pequeño criollo educado bajo la tutela de sus padres, ambos católicos).
Desde pequeño, la comida no ha sido justamente el dolor de cabeza que he causado a mis padres. A pesar de los normales refunfuños que se me escapaban cuando una comida no me resultaba apetitosa, creo que era capaz de probar lo que mis padres trajeran a la mesa.
Más de alguna vez me sentía lleno, o simplemente había cosas más interesantes por hacer que sentarse a comer calabazas sin quesito o carne
.
Ja! Incluso llegué a probar rata de campo asada en alguna ocasión que acompañé a papá y a sus amigos disque al cerro…
Y que con eso? Es fácil. Mi gran enemigo, desde que puedo recordar, ha sido la sopa de habas (mamá la llama caldo de habas). Sí, y por la simple razón de que su aspecto me resulta incluso desagradable
… Nooo!! Habas noo, por favor!
En serio, más de alguna vez le supliqué a mi mami que no me hiciera comer habas. Algunas veces prefería comer frijoles, otras no comer.
En casa me enseñaron que la comida no se tira. Si te lo sirves, te lo comes (suerte que a veces lograba evitar las habas en mi plato jeje)
Ah!! Pero estaba en mi trabajo. Uno de los primeros días, era la hora de comer, entonces Toña fue por un par de platos de comida, uno para Lupe y otro para mi (seguramente ella había comido en su casa, que está relativamente cerca del lugar). La orden incluye un guiso (carne, casi siempre), un vaso de agua, tortillas.. ¡Y SOPA! No jodas, escuché a Toña responder la pregunta de Lupe con un “Creo que la de hoy es sopa de habas”
Oh sí, imagínate mi expresión
jaja. Pero, soy un hombre fuerte, una sopita no iba a detenerme!
Al final, me animé a probarla: Lo peor que puede pasar es que siga sin gustarme. Además, esta no tiene el clásico toque de mamá (ella suele hervir y hervir las habas hasta que practicamente se hacen polvo ellas solas… un día le dije que parecían popo de pollo
). Una cucharadita y… ¡MANGOS!
Sopita caliente y crujiente… no mames, me gustó!
.
¡Sí, señor! Cuando mamá prepare su caldo de habas, lo comeré
. De todos modos ya le conté cual es la diferencia entre su caldo y la sopa que probé jeje.
(P.D: aay wey… todavia me da asco esa foto jajaja… –no se como le hice para probar la crema de elote y la de champiñones jaja-)
Ubuntu 10.10 vía correo (tradicional)
0Tal vez no les parezca ya tan tradicional el correo (que de hecho ahora hemos tenido que agregarle el calificativo para diferenciarlo del e-mail), sin embargo siempre le encontraremos alguna utilidad, ya sea en lo romántico o incluso en lo comercial.
Canonical Ltd. (quien se encarga del desarrollo de *buntu) y algunas empresas más hacen uso del correo tradicional para distribuir CDs por el mundo. Oh sí! Y bueno, que hay de especial en eso? Algunas veces, es gratis.
Lo confieso, me siento casi mal por el medio ambiente al solicitar una copia gratuita de Ubuntu que enviaron hasta la puerta de mi casa, ya saben, un blanco sobrecito con una caja dentro que contiene un hermoso CD =D… Podría mencionar cientos y cientos de excusas, pero no tiene sentido. Lo regalaré =D.
Así que, pedí mi disco de Ubuntu 10.10 Maverick Merkat hace algunas semanas y hoy, al llegar a la tienda y negarme a decirle a mamá cuando compraré mis lentes, obtuve dos chantajes:
¿¿Y, así planeas salir con esa chica que te gusta??
Ah! pero la cosa no se detuvo ahí, no!… la maldad de las madres de hoy no tiene frontera. Mi mami agregó:
Bueno, entonces NUUUUNCAAAA te daré los discos que te llegaron por correo.
ZOPAS! dio justo en el clavo… no había manera de que mamá estuviera inventando esa cosa, y menos aún cuando dijo que fue un a entrega gratuita… no no, ese debía ser mi disco de Ubuntu! Tuve que rogarle, llorarle y al final prometerle a mamá que en menos de una semana habré de resolver lo de mis lentes, para que me dijera donde había colocado mi preciado correo.
Pero bue… al final, valió la pena. Ahora tengo mi disco original cargado con Maverick Merkat =D.
Por cierto, dice: “Es legal copiar, modificar, redistribuir y regalar el contenido de este CD”. Viva el Open Source!

