Personal

Konata se queda dormida estudiando

Final II

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Si eres fan de los videojuegos o las películas de miedo, este post tal vez no es para ti… tal vez sí.

No se trata de una guerra, una invasión o una prueba de vida, se trata de esto:

Konata se queda dormida estudiando

Koanata durmiendo (animación apng)

Y sí, a veces también me he quedado dormido mientras estudiaba… Y no, eso (estudiar) no pasa muy seguido en mi caso. Esta ocasión no me quedé dormido estudiando, pero sí presenté un examen final: El de Física II de prepa (Hidráulica y Electricidad + Magnetismo y Electromagnetismo -aunque de los segundos dos no tenía nada, y del segundo solo una embarradita. De hecho, era un examen facilón, para mi gusto.-)

Ahora sí, el cuento va más o menos así:

Era hace una o dos veces, que el niñito Mau hablaba consigo mismo:

–Migo mismo, yo creo que me conviene hacer examen final de fisica… ¡Pinches mamadas! ¿¿cómo demonios le hice para tener oochoo puuntoo cuaareentaa yy nueevee?
–Jaja… ¡esque estás pen($%·!
–Gracias por los ánimos, gracias… Pero bueno, si hago final seguro mejoro mi calificación, y en lugar de ese apestoso 8, tendré un hermosisimo 10!
–Pos… Sí, yo creo que sacas al menos 95 en el final :)
–¡Zaz!

**Llamando al inge Payín**

Y bueno, ¿por qué tanta importancia a 8.49? Resulta, señores, que la DGB y COBAQ (juntos. No estoy seguro si pasa lo mismo cuando están separados) dictan que mi hermoso kárdex ha de ser llenado con el vaciado de mis calificaciones semestrales, las cuales deben ser números enteros (no pedazos ni esas cosas feas), asi que:

En general, la calificacion semestral por materia sufre modificaciones:

  • Si tienes X puntos – K décimas de punto (con K <=5), sube a X
  • Si tienes X puntos + P décimas de punto (con P<5), se queda en X

Es decir: “Dell .5 pa’riba sube, y del .5 pa’bajo, baja”

Así que, mi calificación de 8.49 se convirtió en un apestoso 8.0. Lo peor del tema no es eso: En COBAQ, a partir de cierto promedio durante toooda tu prepa, dirección general aprueba que no pagues reinscripción (mil y feria si contemplamos Laboratorio de Informática). Ese 8.0 no favorecía a conseguir la beca.

Sí, todo esto solamente para decir porque hice examen final de Física II. No estoy justificandome, ¡es que hay momentos de la vida en los que me encanta escribir! :D

Entonces, una vez que estaba decidido a hacer final, solamente necesitaba saber que hacía falta para presentarlo (temas puntuales, caracteristicas especiales, que está permitido y que no, recomendaciones…). Y era simple, las cosas que me serían de gran utilidad son:

  • Formulario
  • Calculadora
  • Buenas mañas:
    • Confianza
    • Dormir bien

Capítulo segundo:

Era el día anterior al del examen, y yo no tenía mi formulario todavía. En reaidad, estoy acostumbrado a no usar alguno en los examenes parciales… ¡pero este era mi primer final! No hay problema: ¡Tengo un plan!

Oh si, entre mi exteeeensa lista de contactos del teléfono, tengo amiguit@s de casi todo: Desde poderosos resuelve-problemas.enpapel (ñoñus matemáticus), hasta profesionales en la construcción de inmuebles particulares (chalan de albañil), pasando por una gran gran variedad de ocupaciones y profesiones. Sí, incluso Físicus Búlgarus. Así es que intenté contactar a aquel de los físicos (o pre-físicos) que fuese mujer, tuviera formularios, y supiera como explicarle que demonios es un vector a un presoftwariano que creía nunca haber tenido contacto con uno. ¡Ah! también debía tener uno o dos nicks graciosos en Skype.

Pero no siempre todo resulta magnifico. Pasaron horas y la elegida no respondía. Pasaron más horas, y se fue la luz (con lo tarde que era, sería una pesadilla buscar fórmulas entre mis escasos apuntes). Pasaron aún más horas, y justo cuando me disponía a dormir, envía un extenso mensaje questionativo:

¿De qué se trata?

Son los momentos como este en que uno no sabe si sentir alivio o furia (por la interrupción del pre-sueño a tan altas horas). Yo sentí alivio -igual, no pensaba dormir tanto-.

Le platiqué de que iba el asunto solo para que, al responder, me reafirmara lo tarde que era ya. ¡Casi imposible! Como sea, al final del día acordamos que quizás durante la madrugada del siguiente podría ayudarme con mi formulario, o al menos contribuir a que despertara a tiempo. Y así fue.

Lo bueno: desperté (me despertó) a tiempo. ¡Magnífico!

Lo no-tan.bueno:

  • Igual, no conseguiría escribir mi formulario.
  • Cuando llegué a la escuela, me di cuenta: ¡OMFG… ¿cómo rayos se me ocurre llegar a mi primer final SIN CALCULADORA?!

Lo mejor:

  • No me vale madre. Además despertar así de vez en vez me pone de buen humor.

Para no continuar haciendola de tos, terminemos ya con el lindo examen:

Gracias a D.G.B. que 1º: La calculadora de mi celular fue suficiente; 2º: La mitad eran preguntas de multiples opciones; Y 3º: Mi mitad favorita (la segunda, la de problemas abiertos) era bonita :D.

De los 21 reactivos, resolví correctamente entre 20 y 21. Osea, mi calificación en el exámen es un bellisimo DIEZ :D

Fin.

¿¿A poco se esperaban una especie de lección/consejo para sus finales?? ¡¡Chaaale!! pero si es re-conocido que soy un simple y presumido presumidor D:…

Mi consejo para los exámenes finales, parciales, imparciales, de principio y lo que sea*:

¡No hay pedo, es solamente un examen :D!

¿Ya en serio?… es que es en serio: En la vida hay cosas mucho peores (en todo aspecto) que un examensito de la escuela. La onda es echarle ganas y confiar en tu otro yo mismo.

  • Siempre ve preparado para lo que venga. Se vale estudiar.
  • Echale huevos, aunque el pan salga amarillo. Intentalo otra vez, quizás resolviste mal “2008×3=2024″
  • Si el compañero de al lado está bien wey, chance y traiga la fórmula que te falta. También si es un matadito. Si es la chica que te gusta, puedes pedirle su formulario (u ofrecerle el tuyo) como excusa para charlar ;)
  • Que los nervios no te dominen, aunque el profe te cache copiando (o pasando la respuesta)

*No siempre aplicable a las competencias guenotas tipo Olimpiada de Matemáticas

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Otra cosa que nuestros padres creen que inventaron: Dormir temprano (porque si no…)

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dormir Sentí ganas de levantarme e ir a hacer (deshacerme de, de hecho) pipi. Mientras me levantaba y dejaba la conversación con la Niña Zanahoria a espera de una respuesta sobre su loco amor por mis palabras, a Gabriel_Cabezón meditando sobre un nuevo truco en la línea de comanDOS, y tomaba mi teléfono para contestar un mensaje a Señorita.G, escuché uno de los apagadores/prendedores (de luz) cercanos a mi habitación. (Seguramente) mi padre se aproximaba.

Me levanté un poco más rápido, sin el vacilo –en este punto, me detengo a leer un artículo y decidir si va con be o con uve. Espero no estar demasiado mareado– común que seguramente habría en una situación menos embarazosa. Era cerca de media noche (así es, casi era hoy), y yo en la computadora. Me esperaba alguna clase de regaño.

Justo cuando mi padre se disponía a tocar la puerta, boto el seguro para abrirla y salir al baño, pero logró tocar. Nos topamos ahí, y, al notar el monitor prendido (garrafal error! para la otra lo apago, igual y hasta consigo apaciguar la furia padru/madrutina de mis padres…), me dice algo como:

No vayas a dormir tan tarde, porque mañana voy a ir a vender –dulces-, y vas a ir conmigo. Nos iremos temprano, porque hay que cargar.

Sí, apenas me la creí, pero pregunté la hora. Como si le hubiera rogado que fuese bastante temprano:

A las ocho saldremos de aquí.

Oh, bien. No me encuentro en posición de hacer algo más que asentir, y dirigirme al baño. ¡Maldita sea!

Me despido de Zanahoria y de Gabo. Debí hacer efectivas mis despedidas minutos atrás. Esto quizás no habría pasado si estuviese dormido, o fingido estarlo. Ja!

Entre mi paranoia y mis problemas existenciales, hasta creo que solamente vino a decir eso porque notó que sigo despierto. ¡A ver si así aprendo!

Sí, como ya estaba condenado, y hasta medio tristón, decidí “esto va a mi blog”. Y, helo aquí. Mi escrito, más feliz que yo. Yo, que enseñé un viejo truco en forma de comanDOS al pequeño Gabriel, conté parte de una historia a la Chica Odalys, y me dispongo a responder el fogoso mensaje de Srita Melgarejo.

Paranoico soy. Necesito un teclado y un mouse menos ruidosos, casi casi silenciosos. Si másd e alguno coopera a la causa, hasta prometo no rimar involuntariamente, tan seguido, en mis prosas.

Sin (ser a) propósito, imagen tomada de entrepadres, espero no se molesten. Los leo luego.

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Sopa de habas

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Hace algún tiempo dejé este borrador guardado por ahí, seguro que algún día me sentaría a escribir, al menos, más que solo el título. ¿No sabes de que hablo? Ni te aflijas, no hace falta que me entiendas el día de hoy.

Cerca del fin de las vacaciones de invierno pasadas, acepté una propuesta de lo que podría decirse que es mi primer trabajo: Instalar un sistema de punto de venta en una mercería, y hacer el inventario inicial (claro, la tarea de contar tooodos y cada uno de los listones y estambres se supone que no es mía, gracias a la cordura de la dueña Risa).

Lo del trabajo no es muy relevante el día de hoy. No viene al caso, pero de ahí surge el título del presente post Sonrisa.

 

(léase con la voz que Mauricio (yo) tendría a eso de los seis años, un casi típico niño norteamericano –pero, por fortuna, no estadounidense-, un pequeño criollo educado bajo la tutela de sus padres, ambos católicos). sopa-de-habasDesde pequeño, la comida no ha sido justamente el dolor de cabeza que he causado a mis padres. A pesar de los normales refunfuños que se me escapaban cuando una comida no me resultaba apetitosa, creo que era capaz de probar lo que mis padres trajeran a la mesa.

Más de alguna vez me sentía lleno, o simplemente había cosas más interesantes por hacer que sentarse a comer calabazas sin quesito o carne Triste.

Ja! Incluso llegué a probar rata de campo asada en alguna ocasión que acompañé a papá y a sus amigos disque al cerro

Y que con eso? Es fácil. Mi gran enemigo, desde que puedo recordar, ha sido la sopa de habas (mamá la llama caldo de habas). Sí, y por la simple razón de que su aspecto me resulta incluso desagradable Enfermo… Nooo!! Habas noo, por favor!

En serio, más de alguna vez le supliqué a mi mami que no me hiciera comer habas. Algunas veces prefería comer frijoles, otras no comer.

En casa me enseñaron que la comida no se tira. Si te lo sirves, te lo comes (suerte que a veces lograba evitar las habas en mi plato jeje)

 

Ah!! Pero estaba en mi trabajo. Uno de los primeros días, era la hora de comer, entonces Toña fue por un par de platos de comida, uno para Lupe y otro para mi (seguramente ella había comido en su casa, que está relativamente cerca del lugar). La orden incluye un guiso (carne, casi siempre), un vaso de agua, tortillas.. ¡Y SOPA! No jodas, escuché a Toña responder la pregunta de Lupe con un “Creo que la de hoy es sopa de habas”

Oh sí, imagínate mi expresión Decepcionado jaja. Pero, soy un hombre fuerte, una sopita no iba a detenerme!

Al final, me animé a probarla: Lo peor que puede pasar es que siga sin gustarme. Además, esta no tiene el clásico toque de mamá (ella suele hervir y hervir las habas hasta que practicamente se hacen polvo ellas solas… un día le dije que parecían popo de pollo Ruborizado). Una cucharadita y… ¡MANGOS!

Sopita caliente y crujiente… no mames, me gustó! Risa.

 

¡Sí, señor! Cuando mamá prepare su caldo de habas, lo comeré Sonrisa. De todos modos ya le conté cual es la diferencia entre su caldo y la sopa que probé jeje.

(P.D: aay wey… todavia me da asco esa foto jajaja… –no se como le hice para probar la crema de elote y la de champiñones jaja-)

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